

PROBLEMA
En un entorno donde las opciones de entretenimiento son infinitas, Cinépolis necesitaba volver a ser la opción preferida. El cine ya no competía solo contra otras salas, sino contra planes sociales, plataformas digitales y cualquier alternativa que pareciera “más fácil” o inmediata.
INSIGHT
La mayoría de los planes que hacemos suenan bien en teoría… pero en la práctica fallan. Desde salidas improvisadas hasta decisiones de último momento, existe una verdad universal: cuando no sabes qué hacer, elegir mal es más común que elegir bien.
IDEA
Como director creativo, lideré una plataforma que dejó de hablar del cine como producto y lo posicionó como la mejor solución. En lugar de vender películas, vendimos certeza: el cine como ese plan que nunca falla frente a todos los demás que sí lo hacen.
EJECUCIÓN
Bajo mi dirección, desarrollamos una campaña integral en digital y cine que dramatizaba esos planes que empiezan bien y terminan mal. A través de piezas con tono cercano y reconocible, construimos contraste entre la expectativa y la realidad, para aterrizar siempre en una misma conclusión: ir al cine es la decisión segura.
Coordiné la narrativa, el tono y la consistencia creativa en todos los puntos de contacto, asegurando que cada pieza reforzara el posicionamiento y conectara con comportamientos reales de la audiencia.
RESULTADOS
La campaña está diseñada para impactar directamente en la consideración de marca y en la intención de visita, reposicionando a Cinépolis como la opción confiable dentro del abanico de entretenimiento.
Se proyecta un incremento en top of mind, mayor engagement en plataformas digitales y un impulso en asistencia, al transformar una decisión cotidiana en una elección casi automática: cuando dudas, eliges cine.
