Aquí hay más que ideas: hay pensamiento. Un pensamiento que cuestiona, que busca ángulos distintos y que entiende que las mejores ejecuciones nacen de detectar el momento preciso. Estas ideas no se materializaron, pero están lejos de ser descartadas. Son el resultado de observar, analizar y proponer desde la disrupción, con la convicción de que, en el contexto adecuado, pueden convertirse en algo relevante y poderoso.